¿Qué es el ácido paraaminobenzoico (PABA)?

El ácido paraaminobenzoico, abreviado con frecuencia como PABA, es un compuesto orgánico que se incluye en el grupo de las vitaminas B, aunque no es una vitamina esencial en sentido estricto. Antiguamente se consideraba un componente del «complejo de vitamina B» (a veces se denominaba «vitamina B10»), pero hoy se sabe que el cuerpo humano no necesita necesariamente el PABA, ya que puede obtenerlo a través de otras vías metabólicas.

El PABA se encuentra de forma natural en muchos alimentos y también es sintetizado por las bacterias intestinales. Desempeña un papel importante en el metabolismo del ácido fólico, la salud de la piel y como antioxidante. Además, el PABA es conocido como una sustancia que absorbe los rayos UV y se utilizó durante mucho tiempo en productos de protección solar, antes de que se introdujeran alternativas más modernas.

¿Cómo actúa el ácido paraaminobenzoico en el organismo?

1. Contribución a la formación de ácido fólico y la división celular:

El PABA es un componente natural de la molécula de ácido fólico (vitamina B9) y, por tanto, desempeña un papel indirecto en la síntesis del ADN y la división celular.

En el cuerpo humano, el PABA no participa directamente en la síntesis del ácido fólico, ya que las personas deben obtenerlo a través de la alimentación, a diferencia de las bacterias, que utilizan el PABA para producir ácido fólico por sí mismas. No obstante, un aporte suficiente de PABA puede ayudar a la flora intestinal a producir ácido fólico, lo que a su vez favorece el metabolismo celular, la formación de la sangre y la producción de energía.

2. Apoyo a la pigmentación de la piel y el cabello:

A menudo se relaciona el PABA con una piel sana y un color natural del cabello. Contribuye a la producción de melanina, el pigmento que da color a la piel y al cabello.

Algunos estudios antiguos indicaron que el PABA podría ayudar a ralentizar o revertir parcialmente la aparición prematura de canas, especialmente cuando se toma junto con ácido fólico, biotina y ácido pantoténico. Aunque este efecto no está plenamente demostrado científicamente, el PABA sigue siendo un componente popular en los complementos alimenticios para el cabello y la piel.

3. Efecto antioxidante:

El PABA actúa como captador de radicales y protege las células del estrés oxidativo causado por la radiación UV, las toxinas ambientales o los procesos metabólicos.

Gracias a sus propiedades antioxidantes, el PABA contribuye al mantenimiento de la integridad celular y a la ralentización de los procesos de envejecimiento.

4. Protección UV y cuidado de la piel:

El PABA absorbe la radiación UVB, por lo que durante décadas se utilizó como protector solar en cosméticos. Ofrece una protección eficaz frente a los daños cutáneos causados por el sol, pero debido a posibles irritaciones cutáneas y reacciones alérgicas, fue reemplazado en gran medida en las fórmulas modernas. Hoy en día, el PABA se encuentra sobre todo en productos para después del sol, productos para el cuidado de la piel y fórmulas antioxidantes.

5. Apoyo a la flora intestinal:

Las bacterias intestinales saludables (p. ej., E. coli) utilizan el PABA para sintetizar ácido fólico. De este modo, contribuye indirectamente al mantenimiento de una flora intestinal estable y a la producción de nutrientes en el sistema digestivo.

Beneficios del ácido paraaminobenzoico

  • Favorece el metabolismo del ácido fólico y la regeneración celular
  • Favorece una piel sana y el color natural del cabello
  • Actúa como antioxidante y protege las células de los radicales libres
  • Contribuye a proteger frente a los daños cutáneos causados por los rayos UV
  • Favorece la flora intestinal y la digestión
  • Puede favorecer la regeneración y la salud de los tejidos
  • Favorece la producción de energía y el metabolismo

Ingesta diaria recomendada

No existe una dosis diaria recomendada oficial de PABA, ya que no se considera una vitamina esencial.

En los complementos alimenticios se suelen utilizar 30–100 mg al día, a veces hasta 500 mg al día en aplicaciones terapéuticas.

Dado que el PABA es sintetizado por las bacterias intestinales, su deficiencia es poco frecuente y suele presentarse únicamente cuando se produce una destrucción de la flora intestinal causada por antibióticos.

Fuentes naturales de PABA

  • Hígado (vacuno, pollo)
  • Productos integrales
  • Huevos
  • Leche
  • Espinacas, brócoli
  • Hongos
  • Arroz, germen de trigo
  • Productos de levadura
  • Levadura de cerveza

Síntomas de deficiencia

La deficiencia de PABA es poco frecuente, pero puede deberse al uso prolongado de antibióticos, una alimentación desequilibrada o una flora intestinal alterada.

Posibles síntomas:

  • Cansancio, irritabilidad
  • Problemas digestivos
  • Piel seca o sensible
  • Canicie prematura
  • Menor resistencia al estrés

Sobredosis y seguridad

El PABA se considera muy seguro en cantidades moderadas.

Sin embargo, las dosis altas (más de 2–3 g al día) pueden causar náuseas, vómitos, pérdida de apetito o sobrecarga hepática.

En pieles sensibles, el PABA puede provocar - cuando se aplica externamente - alergias o fotodermatitis, por lo que hoy suele sustituirse en los protectores solares.

Conclusión

El ácido p-aminobenzoico (PABA) es una sustancia versátil similar a una vitamina que favorece la piel, el cabello, la flora intestinal y la salud celular. Aunque el organismo no necesita estrictamente el PABA, se beneficia de sus propiedades antioxidantes y regeneradoras, que lo hacen especialmente valioso para el cuidado de la piel, el mantenimiento del cabello y el bienestar general.

En combinación con otras vitaminas del grupo B - especialmente ácido fólico, biotina y ácido pantoténico - el PABA puede contribuir positivamente a una función celular saludable, la energía y el aspecto exterior.

Fuentes

  1. Combs GF Jr., McClung JP. (2017): Las vitaminas: aspectos fundamentales de la nutrición y la salud. 5.ª edición. Academic Press.
  2. Klotz LO, et al. (2014): El compuesto similar a una vitamina ácido para-aminobenzoico: biosíntesis, bioquímica, farmacología y toxicología. Int J Vitam Nutr Res, 84(1-2), 1–10.
  3. Weiser H. (1980): Ácido p-aminobenzoico y su influencia en el metabolismo. Z Ernährungswiss, 19(2), 133–142.
  4. Draelos ZD. (2010): Cosméticos que contienen hierbas: hechos, ficción y futuro. Dermatol Clin, 28(1), 145–149.